Deuseztatze esparruek ez dute liburu ederragorik inon. Literatur alderdia du eder Hau gizon bat bada liburuak, lekukotza alderdia ez ezik. Zaila da noski edertasunaz hitz egitea gizakiaren gauzaki bihurtze prozesuaren kronika lazgarriaz ari bagara, inoiz izan den krimenik handienaz ari bagara, baina Primo Levik lortu zuen bere lekukotza emateaz gain edo emanda ere literatur maisulan bat ontzea.
Un hilarante y malévolo retrato conyugal a través del masajeo y apuntalamiento de un culo (Fernando Aramburu). Un catálogo de Ikea que se remonta a la Edad Media y que llega a los confines del futuro (Agustín Fernández Mallo). Una arrebatadora monja de lujuria desbordante y adictiva (Andrés Neuman). Por hacer realidad la ilusión de un hijo, uno se deja engañar lo que haga falta y más (Kirmen Uribe). Fifi y Fefo, una pareja ridícula, untuosa, cursi y sobre todo cómica (Fernando Marías). Una delirante venganza poética a base de comerse las palabras de un modo textual (Juan Bonilla). El secuestro de un perrito pilonero o trullo y zoofilia en feliz maridaje (Montero Glez). Los elefantes, los monos y la ineptitud determinan las elecciones de un país (Ángeles Caso).Cuando la falta de pudor se sirve de un peculiar medio para mostrarse (Lola Beccaria). El diálogo tipo Epi y Blas de dos etarras autistas (Iban Zaldua).
En este segundo volumen de la serie La Risa de Bilbao se dan cita diez autores de muy diversas distancias y usos literarios, pero unidos por una característica común: todos ellos son narradores de primera línea en nuestro actual panorama literario. Pero hay otra rasgo que estos diez narradores comparten: no practican habitualmente la literatura humorística. Y, al aceptar el encargo de Juan Bas, coordinador y editor del libro, han asumido un desafío literario en toda regla. El resultado es, como reza el subtítulo, un libro de la mejor narrativa tratada con humor. Cuando te dicen que tu padre se ha ido porque era un marciano (Elvira Lindo); el limbo es tan real y dantesco como Carrefour o un manicomio (Nuria Barrios); el agobio en estado puro viaja en taxi, carga con un gran cartapacio y suda (Pedro Ugarte); pueblo pequeño, infierno grande (Miguel González San Martín); un ciego que es modelo de dentadura y una máquina del tiempo a la que le gustan los collages tipo Frankenstein (Manuel Manzano); el juego de los dobles a ritmo caribeño con un Fidel Castro tintinófilo (Harkaitz Cano); todo un pueblo poseído por la más activa lujuria (Ramiro Pinilla); el sardónico monólogo de un criminal solitario (Ricardo Menéndez Salmón); A, B, C y D, los cuatro vértices de un polígono irregular tan aristoso como las relaciones de las mujeres que lo conforman (Berta Marsé); un contemporizador detective privado en busca de un bailaor huido a Costa Rica o por aquí hay mucho gay (Fernando Iwasaki).
Durante los diez años en que el Lehendakari Ibarretxe asumió la máxima responsabilidad política de Euskadi (1999-2009), su voz llegó a la ciudadanía a menudo mediatizada, interpretada, comentada, acotada y, en ocasiones, manipulada. Ese hecho adquiere una especial relevancia si tomamos en consideración la trascendencia de los hechos políticos que se han sucedido en esa década.
El periodista Koldo Ordozgoiti ha vivido de cerca los avatares políticos de ese período, integrado, con diversas responsabilidades, en el equipo de gobierno del Lehendakari Ibarretxe. Como testigo de excepción de una de las épocas más dinámicas del devenir político vasco y español, es la persona más indicada para abordar la realización de un libro como El futuro nos pertenece, en el que el Lehendakari Ibarretxe expone de primera mano su visión sobre su período de gobierno, sí, pero, y quizá sobre todo, acerca del futuro que propugna y vaticina para Euskadi.
Con el máximo rigor y narratividad periodística, Ordozgoiti enriquece e ilustra el relato con documentos de máximo valor histórico, de manera que el lector pueda contrastar en todo momento la letra y el espíritu de los acuerdos, normas y documentos que han jalonado la historia política de la época recogida en el libro.
Como colofón, el Lehendakari Ibarretxe sintetiza, en un epílogo titulado El derecho a decidir, la llave de la solución, las claves esenciales de su propuesta de futuro para Euskadi.
En este libro el lector encontrará una fantástica historia que fue hecha pedazops, siendo después reconstruida delicadamente, durante años, por lamisma mano que la destruyó.
Algunos párrafos que componen el relato fueron hallados garabateados sobre papel higiénico, escritos durante la estancia del autor en un elegante y acogedor psiquiátrico sin jardín, pero con vistas al mar.
Harribitxi dira Keuner jaunaren kondairok alemanezko prosan. Horretan bat datoz aditu guztiak. Harribitxi ez ezik, ordea, Bertolt Brechten ispilu ere badira, 1930an pertsonaia sortu, eta hil arte lagun eta alter ego izan baitzuen Brechtek Keuner jauna. Nekez aurkituko du irakurleak Brecht ezagutzeko liburu hau baino bide hoberik. Adiskidetasuna, saldukeria, hedabideak, autoak, izadia, hirigintza, gizalegea, nazionalismoa, elkarbizitza… askotariko gaiak jorratzen ditu kondairotan Brechtek, bere eredu etiko zein estetikoen berri ematen digularik, formulazio ezinago soil, indartsu eta biribilez.
Nobela honetako protagonistaren gurasoak Europa berriaren abantailak alde batera utzirik, Pirinioko leku urruti batean kokatzea erabaki zuten: Aspe haranean, han beren amets handia gauzatzeko aukera izanen zutelakoan, hots: une oro ezin errepikatuzkotzat bizi, egitate oro pathos kreatzaile bihurtu. Nobela hasten den unean erabat umezurtz geratu da protagonista: umezurtz, aita eta ama hil zaizkiolako; eta umezurtz, inguruneari ustez ezerk lotzen ez duelako. Gurasoengandik datorkion patrimonio guztia salgai jarri du, eta Jaun Notarioaren etxean dago erosleen zain, patrimonioa saldu eta Piriniorik gabeko, Aspe-jenderik gabeko etorkizuna erosi guran. Manu Erzillak pertsonaiaren barne psikologia konplexuaren baitan sartzen da maisuki, eta barne prozesuaren bilakabidea kontatzen digu, euskal literaturaren barruan batere ohikoa ez den modu eder bete batez.
El título mismo de este ensayo indica el carácter literario que se asume al servicio de la función histórica: un inquirir antropológico en las pautas retóricas de mecanismos no literales (como la metáfora y la metonimia) o de ciertos otros instrumentos no denotativos (como la alegoría, la ejemplificación o la expresión) que para describir, crear y ampliar su conocimiento utilizaba la gente campesina vasca. Gente que sólo hablaba en euskera y no sabía escribir, pero cuyas creencias y conductas resultaron, en determinada circunstancia, absolutamente inapropiadas y peligrosas para el género de experiencias y estilo de vida que se proponía vivir la élite cultivada.
Laino artetik begi bakoitz handi bat ageri da. Ez da Jainkoaren begia, poetarena da. Begiak, laino artean, ez du gardentasunez ikusten gauzen eitea. Difuminatu egiten zaizkio Ni1 eta Ni2 banitatearen lanbrotan. Arbola bat atzeman daiteke, ordea, iruntzitara jarrita ere harrigarri garbi, mirakuluz zehatz, metropoliaren zoruan eta amodio modernoen matazan errotua.
Imaginemos que Hitler no murió en Berlin en 1945. Imaginemos que no perdió la guerra, sino que se apoderó de Europa entera, incluida Gran Bretaña. Imaginemos que surca el Atlántico camino de Manhattan, que se propone conquistar como cabeza de puente para someter toda América. En la bodega del barco, preso, Charles Chaplin.
Imaginemos que un poli-zón llamado Olivier Legrand viaja rumbo a América en la bodega del barco que, en 1886, transporta, despiezada, la Estatua de la Libertad desde Francia a Nueva York.
En esta ágil, tierna y poética narración, Harkaitz Cano construye, a partir del momento en que ambas historias se entrelazan, una bella alegoría de la libertad personal.