Como vacié la casa de mis padres

Todos nos hemos visto –o nos veremos un día– en la difícil tesitura de perder a nuestros padres. Este libro pone a disposición de cuantos nos hemos convertido en huérfanos o, por ley de vida, un día lo seremos un material de valor inestimable para ayudarnos a afrontar nuestra nueva realidad y, cómo no, a llevar a cabo el imprescindible ajuste de cuentas con nuestro pasado y nuestros progenitores.

Lydia Flem, en esta obra de lectura sumamente placentera, narra cómo vació la casa de sus padres tras el fallecimiento de su madre, que completaba su horfandad. A los objetos que le salen al paso, únicamente les depara cuatro destinos posibles: ser guardados, regalados, vendidos o destruidos. Pero, muy a su pesar, cierto sentimiento de culpabilidad va abriéndose paso a través de cada una de sus decisiones. Porque heredar no equivale a recibir un regalo.

Sin duda, se trata de un bello libro destinado a permanecer en la memoria del lector.

La calavera de Robinson

La novela cuenta la historia de un coleccionista y buscador de tesoros, Telmo Gamecho, que en 1952 fue testigo de cómo unos buscadores de tesoros pretendían desenterrar el mayor botín de todos los tiempos en la mítica isla de Juan Fernández, en el Mar de Chile, tradicional refugio de piratas y escenario de la vida en solitario del marino escocés Alexander Selkirk, sobre la que Daniel Defoe escribió su Robinson Crusoe.

La calavera de Robinson es un viaje a través de las vidas de piratas, contrabandistas, criminales y presidiarios, buscavidas, artistas de variedades, marinos olvidados y estafadores que, a su costa, pretenden hacer fortuna, buscadores de tesoros, tránsfugas y robinsones que buscan refugio en las lejanías y, sobre todo, de coleccionistas de reliquias literarias: mapas, bitácoras, esferas armilares, mascarones de proa, que esconden, todas, algún secreto relacionado con el tesoro de lord Anson, enterrado, cuenta la leyenda, en aquella isla lejana, en el año de gracia de 1761.

Denbora bateko zinema paperak

Hemen biltzen diren testuak Egan aldizkarian agertu ziren 1954-1961 urte bitartean. Garai hartan Koldo Mitxelenak zinema kritika egiten zuen aldizkari hartan.
Bertan azaltzen dira zinemari buruzko bere iritziak, baina ez hori bakarrik, prosa eder eredugarriz dotore adierazita daude orduko eta betiko gizarte gaiak, gure herrikoak eta kanpokoak, umorez batzuetan, ironia erabiliz, hunkitzerainoko sentimenduz bestetzuetan, haserre ere bai inoiz…
«Niri dagokidanez, ez da beharbada alferrik esana izango zinemazalea izan naizela beti, «comme ce n’est pas permis», lehoi koxkor baten orro isilak barrengo ilunpetarik kanpoko argitara tximistak egiten bidali ninduenez gero, izu eta ikara».

Zeruan zer berri

“Saiatu naiz kazetari lanak egiten. Ez dakit kazetari naizen. Ez baitut kazetaritzarik ikasi. Ez dakit asmatu dudan. Dudan. Saiatu bai.

”Saiatu naiz meteorologiaz jarduten, iragarpenak taxutzen, dakizkidanak erakusten eta zabaltzen. Ez dakit meteorologo deituko nioken nire buruari. Ez baitut meteorologiarik ikasi. Ez dakit asmatu dudan. Hor ere dudan. Saiatu, ordea, bai.

”Saiatu naiz, baita, euskal kultura bidean, kultura hedatu jaso eta kultibatuaren alorrean lantzen. Beste aurreko biak baino gehiago inporta zait honetan asmatzea. Ez dakit asmatu dudan. Saiatu naiz asmatzen, saiatu naizenez”.

Gudaris y rehenes de Franco (1936-1939)

“A los 20 años de la muerte de aita empezamos a transcribir los diarios de la guerra y de la cárcel que tenía guardados en una caja de zapatos. En ellos cuenta de modo muy escueto algunos sucesos políticos y bélicos, y describe la vida en el frente y en las cárceles por las que pasó, con sus momentos duros, momentos de euforia, tedio y rutina. ”Cuando repartimos la primera versión de los diarios, los familiares de Fernando Agirre, compañero suyo en el frente y en la cárcel, nos dijeron que tenían guardado el diario escrito por Fernando en el Dueso: había aparecido en el doble fondo de un armario a los 13 años de su muerte. A los días sus hijas nos avisaron que la familia de Jose Luis Lasa, también del Saseta, tenía en casa el diario que su padre escribió durante la guerra”. “Internacionalmente, lo de Gernika ha causado horror. Las cosas parecen ir de mal en peor. En la compañía: 2 desaparecidos y 6 heridos en la ofensiva de Basalgo”. MAÑUL “A las nueve y media empieza el cañoneo y la aviación. A las doce hay un muerto en la torre. Desde ese momento cañonazos, ametralladoras, fusiles y la aviación. Las balas rebotan en las campanas. Parece un diluvio de balas”. J.L. LASA “A Anza, Kutixi, Martxa y a mí nos comunican la pena. A los tres primeros reclusión perpetua, y a mí doce años y un día. Buen humor”.

Tom hil da

Kontakizun xume bat da, esaldi bat bestearen atzetik jarrita koaderno batean, Tomen heriotza kontatzeko. Lau urte eta erdiko haurra da Tom. Sydneyn hil da, Australian. Anaia zaharrago bat du eta arreba gazteago bat; aita bat ere badu eta ama bat. Ama da hain zuzen ere kontalaria. Tomen heriotzatik hamar urte pasatu dira, oroitzapenei aurre egitera ausartu denean. Egiaren zati laburrak biltzen ditu, ahanzturak galaraz ditzan baino lehen.

Barne bidaia zirraragarri bat da Tom hil da, doluaren muinetara, minaren mintzetara, eta, aldi berean, hausnarketa bat heriotzaren ideiari aurre egiteko gure gizarteak erabiltzen dituen moduei buruzkoa. Eleberri honekin Goncourt sarian finalista izan zen Marie Darrieussecq.

La cuenta atrás

“Todos nacemos con un indeleble número secreto en la frente que marca nuestra fecha de caducidad. Un número sólo conocido por el azar o la genética y que en el instante del nacimiento comienza su inexorable cuenta atrás”.
La cuenta atrás es la historia de un hombre al que la ambición, el sexo, el desarraigo, la estupidez, la orfandad, el despilfarro, la obsesión, la derrota, la rapiña, la brutalidad, la decadencia, la ingratitud y la desesperación le llevaron a la ilusoria decisión de parar voluntariamente su cuenta atrás.
Juan Bas narra con ritmo y vigor la vertiginosa vida de José Luis Arriola, alias Segalari (inspirado muy libremente en Urtain), un aldeano vasco fuerte como un roble, inconsciente como la crueldad de un niño y simple como el sabor del agua; insuperable levantador de piedras y cortador de hierba con guadaña, que llegó a ser campeón de Europa de los pesos pesados y fue después pelele, bufón y despojo de sí mismo hasta perder la dignidad y la vida.
Una novela contundente y furiosa; llena de fuerza, sexo, humor, tragedia y sentimientos.

Alacranes en su tinta

A través del hilo conductor que establece Pacho Murga, un haragán bilbaino “más pijo y tonto que mandado hacer de encargo”, asistimos a la inusual puesta en marcha de El Mapamundi de Bilbao, “el Rolls-Royce de los bares de pinchos de creación”; pero sobre todo conoceremos a su peculiar cocinero y dueño, Antón Astigarraga, un hombre con un terrible pasado. En 1962, cuando era catador de Franco, un grupo de militantes nacionalistas vascos y miembros de una incipiente ETA lo utilizan para intentar acabar con el dictador. Muchos años después, un lujurioso jesuita que llega a ser obispo, una cantante de ópera sádica y ludópata, el entrenador del Athletic de Bilbao, el jefe de ETA militar y un importante político nacionalista serán personajes clave en la atormentada existencia de Astigarraga.
Alacranes en su tinta es un artefacto humorístico-gastronómico-erótico-criminal que trasciende del esperpéntico relato de una inexorable venganza, que se convierte en una maldición para el propio vengador, para convertirse en una historia de amistad entre dos hombres aparentemente opuestos.
Es, sin duda, la novela más famosa y de mayor éxito del autor.

Voracidad

Voracidad es una novela provocadora y mordaz presidida por un hilarante y ácido humor negro. Juan Bas realiza un despiadado retrato esperpéntico y satírico del nacionalismo, de la España gobernada por la derecha, del sexo, de la televisión, del arribismo y la falta de escrúpulos, del oficio de buscavidas, de la estupidez y la locura, de la venganza e incluso del amor por Internet.
Por la novela desfilan todo tipo de personajes voraces: una asociación de comedores compulsivos, el ridículo jefe de una secta religiosa, dos viejas gemelas locas que ocultan un terrible secreto, políticos reconocibles, un vampírico productor de televisión, su insoportable esposa y una larga serie de inquietantes y grotescos comparsas.
Contada en primera persona por Pacho Murga, un señorito bilbaíno pijo y amoral, venido a menos (que ya protagonizó Alacranes en su tinta, exitosa novela con la que Voracidad comparte tono y sentido del humor), que relata sus andanzas por una corte de los milagros actual en compañía de un personaje fascinante, Ricardo Ares, cuyo lema es: “Mi patria es mi estómago”.
Una novela que hay que leer con cuidado porque muerde.

La resaca de amor

La resaca del amor. Hermosa y ajustada metáfora para referirse a las consecuencias del desamor, a los estragos de la pérdida amorosa, al dolor que se siente tras ser abandonado por el otro, a la caída en casos extremos en la devastación existencial e incluso en la destrucción propia o ajena.
Ante el naufragio sentimental las personas respondemos de las más diversas maneras. Es de lo que trata este inclasificable libro de Juan Bas que, como ya hizo en su famoso Tratado sobre la resaca (2003), se sirve para contarlas de una conseguida mezcla entre ensayo y ficción presidida por un humor ácido y negro.
Así, a través de las más originales maneras de componer un relato, asistimos a resacas de amor en las que se practican venganzas de un retorcimiento demencial, de altruismo y romántica generosidad, gastronómicas, hipersexuales, taxidermistas, de cambio de sexo, dureza de corazón, maniáticas, antropofágicas, frías, psicópatas, cursis, poéticas, homicidas, fantásticas, freaks o más allá de la muerte.
No se pierda este libro. El mejor regalo para la persona amada antes de que deje de serlo y se convierta en la otra, la causante de su resaca del amor.